domingo, 20 de abril de 2014

¿Qué se siente fumar? Humberto Brocca, “Tabaco” en De la ficción a la adicción. México, SEP-Santillana, 2006.



El primer contacto con el tabaco es siempre desagradable. La persona siente que le pasa una lija por la garganta, comienza a toser y se puede llegar a marear de tal manera que en casos extremos, remata su primer cigarrillo yendo a vomitar. Poco a poco, al repetir la experiencia una y otra vez, el fumador aprende a disfrutar del tabaco aunque parezca increíble y cae en las redes adictivas de la nicotina y sus amigas. Aunque también existen aquellas personitas que nunca gustan de fumar, por su olor, por su sabor o por su textura.
¿Qué les pasa a las personas que no fuman, pero conviven con fumadores?
Lo más injusto es que las personas que viven con un fumador se convierten automáticamente en fumadores secundarios o pasivos, y comparten todos los riesgos y trastornos anotados aquí. Por eso, para proteger los derechos de quienes no fuman, hoy día, las autoridades sanitarias están tomando medidas para lograr que cada vez menos gente fume y que la que fuma, fume menos.
¿Por qué la gente fuma a pesar de que sabe que hace daño?
Los fabricantes de cigarros son tramposos, como casi todos los comerciantes. Con tal de vender más, han añadido a la fórmula de los cigarrillos componentes químicos que incrementan el poder adictivo que ya de por sí tiene el tabaco. Su estrategia ha dado resultado, pues a pesar de costosas campañas en contra del hábito de fumar, en nuestros días, la cajetilla rojiblanca de la marca de cigarros líder del mercado mundial, es el producto de mayor venta en el mundo. O sea, una cajetilla de “Malburro” se vende más que las aspirinas, los kilos de azúcar, o las latas de refresco de cola. En otras palabras, la prohibición que pesa sobre otras drogas y que alguna vez sufrió el tabaco en varios lugares, difícilmente volverá a ocurrir, porque las grandes compañías
tabacaleras tienen un enorme poderío económico y político a nivel mundial, y no permitirán que esto suceda. Aparte de que, como hemos visto, el tabaco tiene lo suyo también.
Humberto Brocca, “Tabaco” en De la ficción a la adicción. México, SEP-Santillana, 2006.

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