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domingo, 20 de abril de 2014

Paul Martin, “¿Por qué los rechinidos son tan desagradables?” en Los porqués de la salud. México, SEP-SM, 2007.



¿Por qué los rechinidos son tan desagradables?
La respuesta loca del Doctor Quenó:
En otro tiempo las ratas de las cavernas molestaban sin cesar a los hombres prehistóricos.
Las ratas se comían las reservas de galletas que había en las cavernas lanzando grititos agudos.
Hoy ya no hay ratas de las cavernas, pero nos sentimos molestos cuando oímos un ruido que se parece a los gritos de esos sucios animales. Y justos sus gritos se parecían a los rechinidos.
-¡Vamos, doctor Quenó! ¡Las ratas de las cavernas no existieron!
La respuesta exacta del Doctor Quesí:
1.            No todos los rechinidos son desagradables: no nos tapamos los oídos si la duela rechina. Es molesto escucharlos cuando son agudos. Pero un sonido agudo no es necesariamente desagradable: los violines producen sonidos muy agudos y muy armoniosos.
2.            Por tanto, para que el sonido sea desagradable hacen falta dos cosas: no sólo que el sonido sea agudo, sino también que sea irregular.
Los + del Doctor Quesí... (No hay quien lo pare.)
Romper el gis
Un profesor escribe en el pizarrón. El gis rechina. El maestro rompe el gis en dos y deja de rechinar. ¿Por qué ocurre esto? Porque el ruido que produce el gis no sólo depende de la forma en la que se toma y de la posición respecto al pizarrón por donde se desliza, sino también de su longitud.
Percepción
Por un lado está lo que se oye y por otro lo que se percibe. Cada cerebro interpreta los sonidos a su manera. Por ejemplo, un gis que rechina sobre un pizarrón es un sonido que resulta desagradable a algunas personas, pero no a todas.
Silbato
En un silbato hay una bola pequeña. Sin esa bola, el sonido sería puro. Pero cuando se oye un sonido puro, no siempre es fácil saber de dónde viene. Con la bola, el sonido se vuelve irregular y se descubre fácilmente de dónde viene.
Paul Martin, “¿Por qué los rechinidos son tan desagradables?” en Los porqués de la salud. México, SEP-SM, 2007.

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