jueves, 27 de marzo de 2014

“Ajolotes” en Animales fantásticos y más leyendas.



Ajolote significa monstruo acuático, porque se deriva de dos palabras náhuatl: atl, agua y xólotl, monstruo.
Según una antigua leyenda mexica, los dioses crearon en Teotihuacan el Quinto Sol, el mismo que conocemos. Cumplida su misión, decidieron abandonar la Tierra para regresar a su mundo.
Xólotl estaba muy a gusto en la Tierra y fue el único que se negó a acompañarlos. Era el dios gemelo de Quetzalcóatl, y padrino de todos los gemelos y monstruos que nacían.
Para disfrazarse, intentó varias transformaciones, pero siempre adoptaba la forma de seres gemelos o monstruosos.
Cierta vez tomó la forma del tejolote, gemelo de piedra del molcajete; otra vez, la del maíz gemelo, otra la del maguey gemelo; una vez, la de guajolote, ave monstruosa, y finalmente la de ajolote o monstruo acuático. Fue reconocido por sus branquias y sus patitas, con las que no podía desplazarse fuera del agua. Entonces fue capturado y obligado a regresar al mundo de los dioses.
El ajolote es un animal extraño. Como la rana, los sapos y salamandras, es anfibio. Los anfibios pasan la primera parte de su vida en el agua, y de adultos viven en la tierra.
El ajolote es diferente: nunca alcanza su estado adulto perfecto. Conserva sus órganos respiratorios acuáticos, tres branquias a cada lado y detrás de ellas una abertura como la de los peces. Vive en el lago, siempre dentro del agua.
Es pequeño, no mayor de 15 centímetros de largo. Su piel, suave y negra, está recubierta de mucosidad. Ya casi no hay ajolotes. El hombre los caza porque se carne es muy sabrosa y se le atribuyen propiedades medicinales. Unos pocos sobreviven en los
canales de Xochimilco y otros en las profundidades del lago de Pátzcuaro.
“Ajolotes” en Animales fantásticos y más leyendas. México, SEP, 1995. 

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