Google+ Followers

sábado, 15 de junio de 2013

Leyendas indigenas pimas - relatos orales



EL CORAZÓN DE NUESTRO PUEBLO PIMA ITAM IBDER ITAM ICH O´OB OIDGER


Padre David Joseph Beaumont Pfeifer

SECRETARÍA DE EDUCACIÓN Y CULTURA
SONORA

EL CORAZÓN DE NUESTRO PUEBLO PIMA ITAM IBDER ITAM ICH O´OB OIDGER

Padre David Joseph Beaumont Pfeifer, Ofm, Cap.

El padre David nació en Nueva York, Estados Unidos de América, el 24 de junio de 1960. Su papá le presentó a los pueblos indígenas a los 6 años, a través de libros, visitas a los museos y participación en las danzas de los indígenas de Nueva York. Cuando David tenía 8 años, la familia se cambió a los Ángeles, California. Inició los estudios para el sacerdocio a los 15 años, en el Seminario Menor de los Ángeles; tomó el hábito de los Franciscanos  Capuchinos  a los 18 años. Durante sus años de estudio se dedica a los campesinos mexicanos y a los refugiados de El Salvador y Guatemala. Sus primeros dos años como sacerdote se dedicaba a los indígenas Maya Quiche, refugiados de Huehuetenango, Guatemala.
En 1990 lo mandan a Yécora, Sonora. Desde entonces se ha dedicado de una forma especial a la nueva evangelización inculturada de los indígenas Pimas del municipio de Yécora, con un compromiso fuerte para el rescate de la cultura Pima. Junto con ellos trabaja en rescatar y fortalecer las artesanías, lengua, danzas, música y espiritualidad que les es propia. También se han dedicado al rescate de la memoria histórica de la tribu y al conocimiento de las leyendas, cuentos y costumbres de los Pimas. Este trabajo es fruto de sus actividades; se ofrece a la comunidad sonorense como aportación para conocer a este pueblo orgulloso de su estirpe.


Ojod cavalich Nashic cam  Mojón de piedras con cruz de perdón
En  el  arroyo  de  los  Pilares,  Yécora  los  Pimas  han  formado,  con  la  tradición  de  muchos  años,  un promontorio – tres  que deja cada hombre y cuatro que deja cada mujer – traídas para pedir perdón.


Como la vida de las mujeres es más pesada y sufrida, ellas dejan más piedras porque necesitan más ayuda.


INTRODUCCIÓN
Sol que brilla, luna que camina; cuevas escondidas y montañas audaces; viento helado y lluvias fuertes; ríos crecientes y manantiales limpios; coyotes que lloran y venados que brincan… Eso es el mundo Pima. Es el mundo en el que vivimos, caminamos, comemos y reímos, trabajamos y descansamos, rezamos y buscamos; es un mundo de momias que en las cuevas que todavía nos hablan; de ancianos sabios que guardan en su memoria la vida de los ancestros; de hombres y mujeres que buscan lo que consideran mejor para sus hijos, de hombres que trabajan en el bosque y de mujeres que juntan leña, lavan ropa en los ríos y atesoran una cultura noble, antigua y rica para que la hereden los niños.
Las narraciones que compartimos en esta obra son fruto de muchos años de escuchar y compartir la vida del pueblo Pima. Fueron recopiladas por Berta Alicia Aguilar Valenzuela, de los Pilares y Lourdes Lozano Galaviz, de Mayboca, Sonora. Ellas dos, que conocen profundamente la historia y la vida de su tribu, dedicaron unos meses a visitar a los ancianos y oír, teniendo al cielo por techo, los relatos, y grabarlos, para después escribirlos en su lengua madre, para las futuras generaciones de Pimas. Ahora ustedes están en contacto  con la tradición oral Pima, escrita por primera vez en la lengua en que se narran. Estas leyendas nacen del contacto continuo del Pima con su tierra agreste y hermosa, de montañas y barrancas; manifiestan la espiritualidad de su relación con Dios y con los hombres. Como toda leyenda, fueron contadas en lo oscuro de la noche al lado de la lumbre, como ha sido generación tras generación, salpicadas de consejos, de risa y de visión para esta y otra vida.
COMPILACIÓN EN ESPAÑOL
Padre David Joseph Beaumont Pfeifer, Ofm, Cap.
COMPILACIÓN EN PIMA Bertha Alicia Aguilar Valenzuela Lourdes Lozano Galaviz
EDICIÓN Y FORMATO DEL CUADERNO
Prof. Mario Alberto Zamudio Bernal
Fue fundada en 1673 con el nombre de San Ildefonso de Yécora, por el misionero jesuita Alonso Victoria, y más  tarde, se cambió a un lugar conocido como Real de Trinidad  de Yécora, situado al norte de su actual ubicación.
Los jesuitas, miembros de la comunidad religiosa de la iglesia católica fundada por San Ignacio de Loyola, fueron  los  primeros  misioneros  con  que  tuvieron  contacto  los  indígenas  de  la Pimería  Baja,  estuvieron  en contacto con ellos desde 1676 cuando se fundó San Francisco de Borja de Maycoba, hasta 1767 cuando fueron expulsados de la Nueva España por las órdenes del Rey.
Fueron los jesuitas quienes trajeron las vacas, caballos, mulas y burros a Sonora y enseñaron a los Pimas de la agricultura y otras artes.
Entre los primeros misioneros jesuitas encargados de las misiones de Maycoba y Yécora, destaca el padre Matías Góñi, nacido en Navarra, España y  que llegó a la región en 1677 trabajando en las dos comunidades hasta 1682. Vivía en un jacal y celebraba misa en Mayboca, en 1690 fue a vivir a Guadalajara y murió en México el 21 de febrero de 1702.


Otro pionero de las misiones fue el padre Manuel Sánchez, él nació en Sevilla, España y el año de 1684 llegó a Yécora y a Maycoba en 1685. En 1687 lo cambiaron a Tutuaca, pero cuando se inició la rebelión en la sierra tarahumara, volvió a Sonora a pedir ayuda al teniente del Real de San Nicolás, don Manuel Clavero; ambos fueron asesinados en el camino, entre Mayboca y Tutuaca. El 11 de abril de 1690. Está sepultado en Bacanora, Sonora.
El padre Pedro Proto, nació en Sicilia, Italia, llegó a Cocomorachic, en la sierra tarahumara en 1697; era superior de las Misiones, pero debido a la segunda rebelión tarahumara, fue obligado a huir para salvar su vida. Llegó a Yécora y Maycoba en 1701, dedicando el resto de su vida a la evangelización de los Pimas. Está sepultado en Yécora desde el año de 1730.
Después de la expulsión de los misioneros jesuitas en 1767, las misiones de San Francisco de Borja de Maycoba, la de Nuestra Santísima Trinidad de Yécora y la del Real de San Nicolás, fueron entregadas a los franciscanos, Orden de frailes menores de San Francisco de Asís. El primer misionero que llegó a estas tierras fue el Padre Fernando Ponce de León, quien llegó a Maycoba en el año de 1768.
Durante el período de los Jesuitas de 1619 1 1767 unos 95 misioneros trabajaron entre los Pimas, que vivían, en aquel entonces, en un gran territorio que se extendía desde Ures al suroeste, por el curso medio del Río Yaqui hasta la Sierra Madre Occidental, en los actuales límites de Sonora con Chihuahua.
En el año de 1678 estaban inscritas  en Yécora 45  familias y 153 personas  bautizadas  mas unos 100 individuos listos para ser bautizados; en 1698 un total de 87 familias vivían en Maycoba.
Durante el siglo XVII un promedio de 274 personas vivieron en Maycoba, entonces los Pimas Bajos de Sonora y Chihuahua, sumaban aproximadamente seis mil


LA GALLINA
Relato de Juanita Sierra Lao (Maycoba)

Cuando la gallina era mujer llegaron los fariseos a su casa y le preguntaron que si había visto a Dios y la mujer le dijo que estuvieran pendientes a ver quién iba a llegar a comer. Al rato llegó Dios a comer y ahí lo agarraron comiendo. Entonces Dios le dijo a la mujer: embustera, mentirosa ¿para qué les dijiste? Desde ahora gallina serás.
VAIGUA BUNGER, SEPON, OKIR DIAVIL AN DAD
TEICHAN, DIOS APIM, NEID, OCOR, U, KAYCH, DAM DEER, JAT, TOIDE ABISMA CO, DIC KAYCH GU, YASTADA, SIV, SEPA NATI, AN SONTA UMA SEPA ANA


Mujer Gallina Dibujo de Alejandro Sierra Amavizca (6 años)


EL TORO


Relato de Doroteo Galaviz Jiménez (Agua fría)


Una vez a Doroteo se le perdió un toro y se fue a buscarlo hasta los Pilares; lo encontró en la orilla de un charco de agua. Le dio mucho gusto encontrar a su toro y le habló: - Toro, ¿aquí estás? Y el toro se levantó y se tiró al charco de agua y ya no salió.
VAIG, LORTE TOR JJEK GEA PILAR BEEY JOG GA CO AM PIKI BOO SUS JUK YIAM BOO CO TEE, EMA BEY NO TOR CO, EM SEDUK TAM GEY EG, A, OYCHKA.


LA DUDA


Relato de José Ángel Galaviz Galaviz (La Dura)
Este hombre que aparece aquí está escribiendo la palabra de Dios, ya hace mucho tiempo Dios mandó a un hombre a que escribiera su palabra y para que se supiera la verdad, Dios está platicando con nosotros en las letras que escribe, nos está explicando quien es, Dios nos quiere para vivir felices.


EG KEL. A MAAS KEG, DIOS, NO OKIR, O, ONIM, JAIGUA, DIOS MULL KEKEL, TAIJ KO O A ONIS AM, O´ON, EG ICH AAGIDIM JES TA´AM, DARAKA, KIAJKADER, AP TAADAM


LA CHUREA
Relato de Lourdes Lozano Galaviz (Mayboca)


La gente de antes no tenía lumbre pero había lumbre muy lejos, en la orilla del mundo. Mandaron a una churea por lumbre y se las trajo en las orejas, y por eso las chureas tienen las orejas muy peladas.


VAIGUA I MAICHA, TAY OIDIG JUKYIAR, AMEGTAY, MEG. CO, TARPUY ANAJAL CO TAY AM BUJON CO, A, NANCAM U, APA OKIYI SI, BOROK NANAK.


La churea dibujo de Eliezer Ortiz Duarte (7 años)


COMO LLEGÓ LA LUMBRE


Relato de Manuel Lao Duarte (Los Pilares)
La gente de antes no tenían lumbre, entonces mandaron a un cuervo por lumbre al sol; pero no fue, mejor fue y se retrató  en la botella del pisto. Luego, anduvieron a un Pima por lumbre y como era muy listo, cuando llegó al sol, se le prendió la ropa y se dejó caer de arriba para abajo. Así trajo la lumbre (en la ropa)
VAIGUA I MAICHA, TAY CO, COKIN TAS, VUY AJAIL, CO, TAY AM BUJUN CO IMAMIM, JOG, GO, JIM, A RETARTAR TAGICH BOTEY TAM, AN SAONTAJ KEI A MAJOL CO IKCHAI BUUS MUY CO, ABA KEY GUY CO EKAMTAY NUKA SIV




NO SE DEBE COMER LA LENGUA DE VACA
Relato de Isidra Galaviz Jiménez (Maycoba)


Antes creían que cuando comían la lengua de vaca y después subían a un cerro, no iban a poder aguantar la sed. Por eso no se comía la lengua de vaca
BAIG OOB, U, CAICH CO COBA NUÑER JUGON, PORQUE KABLIK CA TEERDAM SIS SUDAG TONMA EKYIAM IM KEA


CREENCIA EN LOS PILARES
Relato de José Lao Coyote (Los Pilares)


Cuando uno va de viaje o de paseo a un pueblo y otra gente quiere comer de la comida que uno lleva, y no conoce el pueblo o el lugar a donde van; no pueden comer, porque se le pudre el pie.
CUANDO OOB CUADAJ, GUADIN, CO, U, PUM OOB, IMANTICH, UK, OIDIG, IM, AP, JUGGI, U´CUADAG, PORQUE TARRAD, TUASLI.


NO CONTAR LAS ESTRELLAS
Relato de Doroteo Galaviz Jiménez (Agua Fría)


No debe uno contar las estrellas, porque cuando uno se muere Dios le dice: “Como ya llegaste, te voy a dar de castigo que te pongas a contar la arena”.


COP, MEE, O OYIL JAKKILYAL.

No contar las estrellas

SIAGBAG,  AP  COBA  JAKKAIUA  PORQUE  MUKA  DIOS  AN  TIASNI

Dibujo de Rosa María Duarte Montes (12 años)


CREENCIAS DE PIMA
Relato de Cristóbal Galaviz (Maycoba)

Cuando no llueve los Pimas acostumbramos  llevar a pasear, en forma de cruz a San Francisco por el pueblo; durante cuatro días, aquí en Maycoba, y luego llueve
EKYIA IM DEK, ATE, JINYI, DON CHIK, PASIOBOKDA, MAKAB, TAS AYJOOK, YAI MAYKI, TAM


LAS MOMIAS
Relato de Julián Duarte Velásquez
Don Julián platicaba que antes el mundo era oscuro, no había sol, había pura sombra; la gente vivía en cuevas y era mala, la gente no creía en Dios, y Dios llegaba y les pedía comida y la gente no le daba, lo regañaban, lo insultaban, lo corrían y Dios les dijo: “va a salir el sol y se van a quemar” y ellos se reían y le decían que era mentiras; y salió el sol; y se quemaron. Por eso hay muchas momias en las cuevas, porque Dios los castigó.


SIKEEL JULIAN VAIGUA JATAGA CO VAIGUA OIYI TUKMA, Y MAY TAS, A MASO BAGA, TOFBAN, DARAK OB, SI SUUSIM DIOS AM DUVI, CUADAM TANI, CO, OYCO, DIOS AP TUJU, OIDIG SAIJA DUNI CO, IM BOSBE, U, CAIYCHANDA UG, OB, CO TAS, VEES, MUJER UG OB, UKYI SI MUE MOME TOJUAN


SEMANA SANTA
Relato de Doroteo Galaviz Jiménez (Agua fría)


En Semana Santa, los fariseos acostumbraban a pintarse en el cuerpo, de la cintura para arriba, una camisa blanca con los botones negros. La pintaban con tierra blanca y los botones con tizne o carbón. Eran muy bravos, castigaban a la gente que hacía trabajo u oía música en Semana Santa, y a las mujeres que lavaban, y a los  niños  traviesos.  Las  mujeres  que  traían  trenza  se  la  mochaban  con  una  navaja.
Después sacaban a pasear a los bultos (los Santos) y a la Santa Cruz.
Fariseo Fotografía de Davis Joseph Beaumont

VAIGUA  COLSIN  TAM  DIAVIL  BEES  AJON,  TUAJAYA,  TETEJ  BOTON  SII  BABGAR,  OB  TONKAN,  KESAN  OB TEPANINJE LALIOB, TETBINJE MOO, BULKIN, CO JICH, BAYIÑIM, Y SAN PASIOBATDA.


LAS COSTUMBRES ANTIGUAS DE LOS PIMAS
Relato de Anselmo Galaviz Jiménez (Agua Fría)


Cuando los Pimas tenían una muchacha, los papás las vendían a un señor que tuviera vacas o que la quisiera. Se la cambiaban por una vaca o por novillos o por lo que fuera, aunque la muchacha no quisiera, el hombre se la llevaba a vivir a su casa como si fuera su esposa.
VAIGUA, OOB A MAMAR, GAGAR, CAMBIARTA, VAKIS, BEN O TOMIN, BUN TEMIS, INOBOGOR, SI, TAADAR, AMAKI, CO, JONCHAN BEN.


COMO NACIERON LOS PIMAS

Relato de José Lao Coyote (Los Pilares)


Cuando no había gente, Dios estaba muy triste y dijo: “voy a hacer gente”, y se fue a una cueva y se puso a hacer gente de barro, las dejó y se fue. Pensó: mañana que yo venga ya van a andar caminando – y así fue.
Cuando llegó al otro día ya andaban caminando, y les dijo: “ahora van a ir a sembrar para que tengan comida”.
VAIGUA, JIM JA´ICH, OOB CO DIOS, U CAICH AN AMIME TOJ, BUY OOB NATE DEBER OOB, NAAT UKAMA TEKSIR,
CO MASAD, AM DEL CO VEES OOB, OYMARD CO, DIOS UK TUJUDED, JUM, COT, U´US SAN, PAQUE, AM, JEGON.


LAS COSAS QUE USABAN LOS PIMAS
Relato de Anselmo Galaviz Jiménez (Agua Fría)


La gente de antes usaba petates de palmilla para dormir. Ellos mismos los hacían. Enrollados les servían para esconderse de la gente blanca que los buscaban para matarlos. También usaban bateas que les servían como bandejas, metates para moler y ollas de barro para cocinar.



VAIGUA, OOB, MAYIN, NANTAN. COIK BUIKAM, SIKAR DASAN, URAB, BAKI AAD, DAIBE, PORQUE DUKKO, MUA BATE, UP, NUKOD, JAA, ABAR, CUADAG NAATE.






EL POBRE
Relato de Ignacio Coyote (Las Minitas)


En aquellos tiempos Don Lencho bajaba al río y tenía mucha hambre, andaba triste porque cuando llegaba a su casa no iba a haber comida. Cuando llegó, estaba su esposa que le dijo: “qué bueno que viniste, te traje pinole”. Él contento agarró el pinole y se lo echó a la boca. Le dijo a su esposa: “espérame voy por agua, ahorita vengo, dame para acá el pinole”. Cuando regresó, ya su esposa se había desaparecido, él se puso muy triste y a los tres días se murió.


VAIGUA, SIKEEL, LENCH, TEPANE, GU, AKI SI BISGEM, SI´JONG A ELIY KI BUY JIM, CO AM DAS, JONYIAR, SI BISGEM CHIM, CO OK TEJON ANE, TUE, AMUAPER, CO, UMA JUU, AN SONTAK SUDAK BUY JIM, ABODI DUB, CO JONGIAR Y MAYCHADA CO SI TERSIR BAIK TAS A, MUKBA.


EL ECLIPSE DE LUNA
Relato de Isidra Galaviz Jiménez (Maycoba)


Cuando hay eclipse de luna, los Pimas pensamos que es el diablo el que se le pega a la luna. Y pensamos que la luna es la mamá de Dios y tratamos de ayudarla poniendo güejas (jícaras) en bandejas con agua, y sonando barras, y poniendo espejos para que se vea el diablo y se asuste y deje a la luna.




El Eclipse
Dibujo de Rosa María Duarte Montes (12 años)


CUANDO, DIABIL, MAAS, TEGINMI COT, ATE, NO JOGYI, JABA, SUUDAG CHIK BAR, GUBIMYI” ES PEJ, TEAKAM, KESAM, CO A MA NUYLLA, DAKCHA MAASA, AT, UKICH, ULI CO NASA, DIOS DEER.


CONTRA EL GRANIZO
Relato de Anselmo Galaviz Jiménez (Agua Fría)


Los Pimas creemos que cuando la nube zumba viene con granizo. Nosotros tratamos de correrlo poniendo tres cruces de ceniza en el patio de la casa y una de sal en un plato, o quemando hule o cuero de vaca, para que no haga daño en las siembras.


CUANDO TIA ABIMDIM TUBUK TAM COT, BAYK, KURS, MAT TUAK KAM, ON PLAT TAM, JUL. MUGYA CHUK AGAR, PA QUE COBA, U, UCH, SIAJE DUNON.


LAS BRUJERÍAS
Relato de Manuel Lao (Los Pilares)


Creemos que existen las brujerías porque aquí en Maycoba había un señor que se llamaba Nacho y tenía unos animalitos que los guardaba en la bolsa. En las noches los soltaba  y se iban a hacer daño a la gente, se convertían en lobos y se comían los becerros. Un chamaco vago los echó a la lumbre y se quemaron, el viejito se murió a los trece días de que sus animalitos se quemaron.


AT UKICH, ULI, CO, OOB, JAAT, MAT, PORQUE, IAI, MAYKI, TAM, SIKEL INASCH, A BOLSAM, LAI JAT, DOTKO U´A, TUASGA AJADA, CO OOB, IBDAR, BUJON, BEGER, UP JUGIR, LOS LOB JUMOK LIOB, MUJER, CO LI SIKEL UMAS MUK.


CUENTO DE UN OSO
Relato de Carolina Valenzuela Lao (Los Pilares)


En aquellos tiempos había muchos osos y uno se robó a una mujer y se la llevó a vivir a una cueva como esposa. Tuvo un hijo del oso, que tenía forma de gente y del oso tenía muchos pelos.
El oso dejaba encerrada  a la mujer en la cueva, ponía unas piedras muy grandes alrededor. La mujer no Quería estar en la cueva y gritaba cuando el oso se iba buscar comida al campo o a robarla en los ranchos. Como era muy fuerte, abría las casitas que tenían los rancheros y hacía destrozos, y se robaba la comida para llevarle a la mujer que tenía encerrada en la cueva.
Cuando el oso andaba robando en los ranchos lejos de la cueva, un vaquero oyó que gritaba la mujer pidiendo auxilio, el vaquero se arrimó a la cueva y le preguntó: ¿qué haces aquí?, entonces la mujer le contestó que la ayudara a salir y que quitara la piedra de la cueva. La sacó y se la llevó en ancas de su caballo, a la mujer y a su hijo.
La mujer le dijo al vaquero que se apurara porque ya llegaba el oso y lo podía matar. El vaquero llevó a la mujer con su papá y a las pocas horas, llegó también el oso gruñendo, salió el papá de la mujer y pelearon mucho tiempo, el oso estaba enfurecido pero el hombre lo mató a jarazos.
El niño oso creció y era muy bravo y a todos les buscaba pleito y les pegaba, este injerto de oso se llama Luisito Sierra y acostumbra vivir en cuevas. Tiene hijos muy fuertes que también son hombres osos muy fuertes.


VAIGUA JOSCH OKISCH ES BUJEK TOJ BEY AMA BEN JONCH AMA KEPICH NEKET TOJOB JOOSCH DOOGO OY MARDA TAAS ER RANCHAM OYMARDA JAAT UENDA KI KEPIKA AMASCH BAKI DOJVA OB DARAK TAM JAAT BUSCH UIDIKNOKISCH TOOJ DAKIM JINKIYDA CO JUMAK KEEL AM DEB CO OKISCH UK TEJE INOJIYI JOD JOOK DASACAK AM SOONTAK KEEL UK OKISCH TUIKIM APE ESTUJAT BUYKIM YIA IH KE OKISCH A UK TUJE JOOSCH UPA MAASCH CO KEEL OCKISCH BEK CAB EPER TAM DASAK BUK LI JOOSCH UP BUK AM BEA OGAR BUY BUA UG OKISCA EK TUJE UG JOOSCH SICH BUN A COOKDAK MUA JARITAD MUA CO LI LI JOOSCH GEER LUISITO SIER EKIY TOTOB DAJ GEE KEEL ANATAK JONCH SICH MUY LALIOOB MAMAR UJ LI KEEL JOOSCH SICH BAGAR BUSCH EG LALIOB SICH TERYGIM SICH MUY MAMAR UG JOOSCH JUM OOB MAMAR BAIGUA IKA BUADAD.




CREENCIAS
Relato de Manuel Lao (los Pilares)


Los Pimas creemos que cuando cantan los tecolotes anuncian la muerte de un familiar y también que cuando canta una zorra y una gallina o una lechuza y sale un venado en un aguaje también es malo.


UCAYCH, UG OOB, CO, TEKOR KUYINNI CO, OOB, MUQUI, CHUK, CASHC, CHUK, DEER, CHUPON, CAUK, CUKBIL, CHUK BABI, SI IK BEBE.


COMO DIOS TRAJO LA SAL
Relato de Berta Alicia Aguilar Valenzuela (Los Pilares)

Que trajo la sal y todavía hoy se puede hacer sal en Onavas.
Dios trajo la sal desde Onavas
Dibujo de Leticia Romero Duarte (12 años)

Un  día  en  Maycoba  se  había  matado  un venado y la gente estaba haciendo un caldo con él. La gente tenía mucha hambre y muchas ganas de comer  el  caldo.  Luego  vino  un  hombre  lleno  de granos y preguntó a la gente cómo se llamaba él, la gente no supo, luego él comenzó a echar los granos en el caldo, la gente se enojó mucho, luego echó más granos en el caldo, la gente se enojó, lo golpearon y lo corrieron hasta Onavas. Luego que volvieron  probaron  el  caldo  y  les  gustó  mucho porque los granos eran sal y el hombre era Dios



DIOS OON WA – AP
JUMUCH TAS MAYCIS O´OB SIC MUA GU CAL NAATIM. O´OB SCHI VI-JI-GIM, SHI NANKIM UC CALD, CUI JUMUC KUIL AM DUV SHI MYI GRAN UN CUD O´OB TUICHIC AGIDAM IC TUG, O´OB NIM MAAT, UC GRAN AM JODOV CALD TAM, O´OB SHI VAC, PAI SHI VAC-UC TUG OIER ONAVAS TAM, O´OB DADT MAIC SHAM CALD JU Y SHI A VAGIMI, GRAN A OON O´OB UC KUIL A DIOS CO UG OON WA-AP SHIV Y CUG OON TUGI ONAVAS TAM.




LA CULEBRA

 

La culebra grande dibujo de Juana Sierra Amavizca (11 años)




La culebra grande del río de Maycoba, es una mítica criatura que se alimenta de Pimas.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Entrada destacada

La llorona Luis González Obregón, Las calles de México: Leyendas y sucedidos. Porrúa, México, 1997.

194. La llorona Consumada la conquista y poco más o menos a mediados del siglo XVI, los vecinos de la ciudad de México que se recogían en su...

Entradas populares