miércoles, 5 de junio de 2013

HISTORIA DEL AGUACATE EN MÉXICO





RESUMEN. México es el centro de origen del aguacate (Persea americana Mill.). La evidencia más antigua del consumo de esta fruta data de 10,000 años A. C. y fue encontrada en una cueva localizada en Coxcatlán, Puebla. El origen del aguacate tuvo lugar en las partes altas del centro y este de México, y partes altas de Guatemala. Esta misma región está incluida en lo que se conoce como Mesoamérica, y también es considerada como el área donde se llevó a cabo la domesticación del mismo. Por otra parte en el Códice Mendocino existen jeroglíficos donde se indica el poblado Ahuacatlan como el “lugar donde abunda el aguacate” que está compuesto por un árbol con dentadura en el tallo “ahuacacahuitl” y un “calli” que significa poblado o lugar.  En el caso de la matrícula de tributo que se daba al imperio Azteca y que se utilizaba para identificar la mercancía del poblado de Ahuacatlan era el “ahucacahuitl” solo. Mientras que en el códice Florentino se mencionan tres tipos de aguacate: aoacaquauitl, tlacacolaoacatl y quilaoacatl, los cuales, es posible que correspondan a las  tres  razas  que  son  conocidas  ahora.  En  la  época  colonial  los  españoles introdujeron el aguacate a otros países americanos y a Europa. A finales del siglo XIX y principios del XX el consumo de aguacate estuvo basado en la producción de plantas  de  las  razas  mexicanas  y  antillana.  Posteriormente  con  la  adopción    de técnicas de propagación como el injerto y con el descubrimiento del aguacate “Fuerte” comenzó el establecimiento de las primeras huertas. En las cadas de  los 50, 60 y 70’s          comienza el cultivo de las variedades Hass, Fuerte, Bacon, Rincón, Zutano y criollos raza mexicana. En 1963 se establecen los primeros viveros comerciales de la variedad Hass con una producción potencial entre 18 y 20 mil plantas utilizando yemas certificadas procedentes de Santa Paula California, USA. El establecimiento de los huertos comerciales de esta variedad se extiende y sustituye en el mercado nacional a “Fuerte “ y otras variedades. Con el incremento de la superficie de la variedad Hass, México es actualmente el mayor productor y consumidor de aguacate en el mundo, con una producción de 1,148,517 toneladas cosechadas en 124, 823 hectáreas en el año de 1997. El consumo percapita de aguacate en México aumentó de 3 kg. en 1970 a 10 kg. en los años 90’s. México exporta cerca del 5% de su producción anual. Actualmente el aguacate mexicano tiene acceso a 19 estados del mercado Estadounidense.



INTRODUCCION

El aguacate, Persea americana Mill., en México y Centroamérica está incorporado a la dieta de la población desde hace muchos siglos, y muy posteriormente a la colonización llegó a otros puntos fuera del continente, y en estos últimos años Europa y Asia empiezan a importar aguacate  en forma  creciente.  El aguacate pertenece a la familia Lauraceae y en la actualidad el género Persea contiene alrededor de 85 especies, y la mayoría se encuentran desde el sur de los Estados Unidos de Norteamérica   (Persea   borbonia)   hasta   Chile   (Persea   lingue).      Solo   son   las excepciones Persea indica que se encuentra en las Islas Canarias (España) y probablemente otras del sur de Asia que se piensa pertenecen a Persea.
La  historia  del  aguacate  en  México,  de  acuerdo  a  los  antecedentes  podemos mencionar que en un inicio en el México precolombino ya realizaban selección de frutos  de  aguacate  encaminados  a  obtener  los  de  mayor  tamaño  y  de  semilla pequeña, sin embargo, desde el descubrimiento de América permaneció desconocido hasta finales del siglo XIX, cuando se produjo el acontecimiento que marcó la expansión de la primera industria productora de aguacate con la introducción de la variedad Fuerte a California, en 1911, con material procedente de Atlixco Puebla, México. (Bergh,1975). Desde entonces, ha estado lleno de obstáculos y sinsabores mismos que motivaron a los productores mexicanos a seguir trabajando de frente y con carácter para el cambio, de manera tal que ahora que vemos y disfrutamos un aguacate pensamos que es el fruto del esfuerzo de todo un pueblo que ha estado trabajando para lograr y mantener esa calidad. Con  este trabajo también pretendemos hacer un reconocimiento a todos aquellos que cimentaron las esperanzas de lo que hoy es una realidad de tan grande cultivo y de este valioso fruto como alimento, que compartimos con todo el mundo y que ha dado como resultado colocar a nuestro país como el líder en superficie cultivada, producción y consumo de aguacate. Por otra parte también queremos destacar que México es uno de los países con amplia diversidad de tipos de aguacate y existen en el país al menos 20 diferentes especies relacionadas con el aguacate.  Esta gran variabilidad puede ser debida a diferentes condiciones ambientales presentes a lo largo y ancho del territorio nacional y a la naturaleza que le ha conferido al aguacate, mecanismos que hacen maximizar el cruzamiento con otros tipos, y por lo tanto incrementa la variabilidad genética y por ende ampliar la adaptación a un mayor número de ambientes (Bergh, 1992).



EL AGUACATE EN LA EPOCA PRECORTESIANA

El aguacate es originario del nuevo Mundo y se utilizaba como alimento entre la población en las regiones donde se producía. Revestía interés en anáhuac y era fruto favorito de los habitantes de Mesoamérica. El origen del aguacate de acuerdo a Williams (1977b) tuvo lugar en las partes altas del centro y este de México, y partes altas de Guatemala.  Esta misma región está incluida en lo que se conoce como Mesoamérica, y también es considerada como el área donde se llevó a cabo la domesticación del mismo.
Existe evidencia directa de la domesticación en el período Clásico Maya del maíz, calabaza, yuca, algodón, aguacate, camote, y el agave, lo cual está sustentado por restos de planta en el contexto arqueológico y lingüístico que le dan validez a esta lista de cultivos (Turner and Miksicek, 1984).
El náhuatl fue hablado por innumerables pueblos del México precolombino, establecidos principalmente en los valles de México y Toluca, pero con ramificaciones que llegaban hasta Centroamérica , el pueblo que ejercía la hegemonía era la azteca, que había extendido su dominio territorial por espaciosas zonas en las que estaban comprendidas áreas propicias para el cultivo del aguacate, donde los arboles eran semejantes pero los frutos presentaban características que los diferenciaban.
La evidencia más antigua del consumo de aguacate fue encontrada en una cueva en Coxcatlán, región de Tehuacán, Puebla, México, datada entre los años 8,000-7,000
A.C. (Smith, 1966).
Las  culturas  antiguas  también  contaban  con  un  buen  conocimiento  acerca  del aguacate y de sus variantes, como se muestra en el Códice Florentino, donde se mencionan tres tipos de aguacate, que de acuerdo a su descripción; “aoacatl” podría tratarse  de  Persea  americana  var.  drymifolia  (raza  Mexicana),  “tlacacolaocatl”  a Persea americana var. americana (Raza Antillana) y “quilaoacatl” a Persea americana var. guatemalensis (raza Guatemalteca).

Por otra parte en el Códice Mendocino existen jeroglíficos donde se indica el poblado Ahuacatlan (“lugar donde abunda el aguacate”) que está compuesto por un árbol con dentadura en el tallo (“ahuacacahuitl”) y un “calli” que significa poblado o lugar .

En el caso de la matrícula de tributo que se daba al imperio Azteca y que se utilizaba



Se reconocen tres razas de aguacate; Mexicana, Guatemalteca y Antillana.   La clasificación botánica de estas tres razas ha sido variada, algunos indican a la raza Mexicana como una especie por separado; Persea drymifolia (Kopp, 1966), otros como Williams (1977a) clasificó a la raza Guatemalteca como Persea nubigena var. guatemalensis, sin embargo actualmente se consideran a las tres razas dentro de la especie Persea americana Mill

EL AGUACATE DURANTE LA EPOCA COLONIAL

A la llegada de los españoles, la calidad de los frutos que describen en sus crónicas es una muestra del laborioso proceso de selección y y propagación por semilla que habían desarrollado los pobladores de  la América Central (Popenoe,1952)
Francisco Cervantes de Salazar (1513-1575) autor de la crónica de la Nueva España en 1554 daba a conocer en Europa la existencia del aguacate mexicano. Mientras que José de Acosta (1539-1600) naturalista y escritor jesuita Español autor de la “Historia Natural y Moral de las Indias” en 1589, la obra más completa sobre la descripción de la fauna y la flora de américa que se hizo en el siglo XVI, ya mencionaba al aguacate. Por otro lado el Dr. Francisco Hernández, medico e historiador de su Majestad Felipe II rey de España escribe la obra “Historia de las Plantas de Nueva España”  entre los años de 1570-1575 cuando menciona  el “ahoacaquahuitl” expresa, “Es árbol grande con  hojas  como  de  limonero,  más  verdes,  más  anchas  y  más  ásperas,  de  flor pequeña, blanca con amarillo, de fruto en forma de huevo, pero en algunos lugares mucho más grande, o mas bien de figura y tamaño de cabrahigos, negro por fuera, verdoso por dentro, de naturaleza grasosa como manteca y sabor de nueces verdes. Las hojas son olorosas y de temperamento caliente y seco en segundo grado, por lo que  se  emplean  convenientemente  en  lavado.  También  los  frutos  con  calientes agradables al gusto y de calidad nutritiva no del todo mala, sino grasosa, húmeda y que excita el apetito venereo y aumenta el semen, contienen huesos blancos con algo de rojizo y sólidos, pesados, lustrosos y divididos en dos partes como las almendras, aunque oblongos y un poco más grandes que huevos de paloma. Tienen estos huesos sabor  de  almendra  amarga  y  producen,  prensados,  un  aceite  semejante  al  de almendras no solo en el olor, sino también el sabor y en las propiedades. Cura este aceite el salpullido , las cicatrices. Favorece a los disentéricos con alguna astringencia y evita que los cabellos se partan. El árbol tienen hojas todo el año y crece en todas las  regiones  espontáneamente  o  cultivado,  aunque  nace  mejor  y  alcanza  mayor desarrollo en lugares cálidos y llanos”.
Fray Bernardino de Sahagun, (1499-1590) llegó a México en 1529, es autor de la “Historia General de las Cosas de la Nueva España”, en su obra menciona al aguacate y la describe de la siguiente forma “El árbol plantase, y siembrase y transplantase” ... “Hay árboles que se llaman ahuácatl tiene las hojas verdes obscuras, el fruto de ellos se llama ahuácatl y son negros por fuera, verdes y blancos por dentro, son de la hechura  del  corazón,  tienen  un  hueso  dentro  de  la  misma  hechura  hay  otros aguacates, que se llaman tlacozalauácatl son grandes como los de arriba, las mujeres que crían no los osan comer porque causan cámaras a los niños que maman. Hay otros aguacates que se llaman quilauáctl, la fruta de éstos se llaman de la misma manera , son verdes por fuera y también muy buenos de comer y preciosos” ... “el hortelano tienen de oficio sembrar semillas, plantas y árboles , hacer eras y cavar y mullir bien la tierra. El buen hortelano suele ser discreto y cuidadoso, prudente, de buen juicio y tener en cuenta por el libro con el tiempo, con el mes y con el año”.
Cabe destacar que durante esta fase de la conquista, inició también un cambio radical con la finalidad de destruir toda huella de mexicanismo, misma que provocó que durante un gran margen de tiempo no se publicara nada al respecto, lo que de alguna manera justifica que durante este periodo no se tuviera acceso a la información sobre el cultivo del aguacate las evidencias son las siguientes, la real cédula de 23 de abril  de 1577 fechada en Madrid, se le ordenó al virrey  don Martín Enríquez, “No consentir por ninguna manera persona alguna escriba cosas que toquen a supersticiones y manera de vivir que estos indios tenían, en ninguna lengua, porque así conviene al servicio de Dios nuestro Señor” (archivo de Indias, Patronato Real, Tomo II, minutas de Reales Cédulas, ramo 75) de este modo Fray Bernardino de Sahagun, sufrió toda su vida por desobedecer el mandato anterior, se ha narrado que varias veces tuvo que rehacer su historia y no le permitieron su publicación a pesar de ser un varón virtuoso y muy docto en Teología.
De lo anteriormente expuesto se tiene el dato recopilado en el archivo general de la nación que mencionaba  “Por algunas cartas que nos han escrito  de esas provincias hemos entendido que Fray Bernardino de Sahagun ha compuesto una Historia Universal de las cosas más señaladas de esa Nueva España, la cual es una computación muy copiosa de todos los ritos, ceremonias e idolatrías, que los indios usaban  en  su  infidelidad  repartida  en  doce  libros  y  en  lengua  mexicana.  ...    ha parecido que no conviene que ese libro se imprima, ni ande de ninguna manera  en esas partes, por algunas causas de consideración y así como os mando que luego que recibáis esta nuestra Cédula, con mucho cuidado y diligencia procuréis haber estos libros, y sin que de ellos quede original ni traslado alguno, los enviéis a buen recaudo en la primera ocasión a nuestro Consejo de las Indias para que en el se vean (Archivo General de la Nación, Tomo VI pág. 513. México 1914). Lo que nos permite confirmar que no solo en las artes, industria, o alguna otra actividad estuvieron sino también el aspecto agrícola vivieron siglos de oscurantismo.
Después de la conquista los Españoles llevaron el aguacate a España en 1600 y posteriormente comenzó la distribución del aguacate a nivel mundial.


Francisco Javier clavijero (1731, 1787), escribió en Bolonia  la “Historia Antigua de México” , cuando hace referencia sobre las plantas notables por su fruto señala: “Las frutas indudablemente indígenas de aquel país son: las ananas, que por parecerse en la forma exterior a la piña, fue llamada así por los españoles, el mamey, la chirimoya, la anona, la cabeza de negro, el zapote negro ... el aguacate, la guanábana, la nuez encarcelada, y otras cuya enumeración no puede ser muy interesante a los lectores extranjeros. ... La descripción de esta fruta se halla en las obras de Oviedo, de Acosta, de Hernández, de Laet, y otros muchos naturalistas”.
Cinco siglos después habría de presentarse un acontecimiento que marcaría la expansión de la primera industria productora de aguacate con la introducción de la variedad Fuerte  a California en 1911, procedente de Atlixco, Puebla, México.

EL AGUACATE EN MEXICO DURANTE EL SIGLO XIX Y XX

A principios del presente siglo, Ruiz (1912) describió varios tipos de aguacate como: Dulce Largo, Dulce Grande, Verde Precoz de San Angel, Morado de Chalco, Negro de San Angel, Morado de San Angel, etc., mencionando a su vez la
existencia de  varios tipos en el Distrito Federal y además indica que en San Angel, en la población de Tizapan, ha sido notable siempre por las hermosas huertas y la bondad de sus frutos sobre todo el barrio conocido Aguacatitlan.
Aun cuando ya se habían iniciado actividades de exploración y colecta en México por parte de investigadores de la California Avocado Society, en búsqueda de materiales sobresalientes, la estadística sobre la producción y superficie  que se tienen por parte de la Dirección General de Agricultura comienzan a partir de 1927, es decir una vez que el país comienza su reordenamiento  económico y político después de una larga lucha  armada. La superficie  registrada  en  la mayor  parte  se  refiere  a  materiales criollos. De esta manera en el año 1927 a nivel nacional se registró una superficie de 2910 ha y una producción de 27303 toneladas(Figura3). En Uruapan, Michoacán, se ha señalado que para esta  época la mayor parte de los árboles eran de traspatio porque lo consideraban sin valor (Gallardo et al. 1986).
 En la década de los treintas, la superficie se incrementó sustancialmente de manera tal que en 1930 se tuvo una superficie de 2967 ha y ya para 1939 la superficie fue de 4605 ha, lo que implica un 64% de incremento, mientras que en cuanto a producción fue de 30 278 toneladas en  1930 y de 45 963 toneladas en 1939, con un rendimiento promedio por hectárea en ésta década entre 9 y 10 toneladas. Para finales de ésta década  Wilson Popenoe escribió sobre la existencia de evidencias sobre el cultivo del aguacate en tiempos de la conquista,  desde el norte de México hasta el Perú y hacia el este en la América del Sur, hasta los Andes Venezolano.

 

No se conocía en las Antillas, antes de que los españoles, lo llevaran a estas islas, Las variedades cultivadas se derivaron de las formas silvestres que todavía existen en México y en la América Central.
Durante los años cuarentas, existen antecedentes sobre la existencia de materiales de tipo  criollo  en  los  estados  de  Michoacán,  Puebla,  México,  Veracruz,  Sinaloa, Querétaro, entre otros. De acuerdo a la figura 4, hubo otro incremento mayor en comparación con la década de los treintas, inicia en 1940 con una superficie de 4898 ha y la producción de 51607,toneladas y ya para 1949la superficie fue de 8116 ha y la producción de 57 591, el comportamiento de esta década, como se observa en la figura  5 se observa una  serie  de  altibajos  en  cuanto  a  la  producción  se  refiere, mientras que el incremento de la superficie se observó una diferencia entre 1944 y 1945.

 

Otra de las poblaciones famosas por la gran variabilidad y calidad de sus aguacates fue Atlixco, Puebla, que desde el siglo pasado fue gran productor de aguacate. De esta población se obtuvo el cv Fuerte (Noriega, 1948) que fue la base de la industria aguacatera   de California, USA. Entre 1927 y 1949 el incremento   en cuanto a superficie y producción fue del orden de 43% y 35%.
En la década de los cincuenta, la superficie se incremento en un 61% y la producción fue de un 98% en esta época  inicia los trabajos de introducción de variedades y selección de materiales locales en esta especie por el Ing. Salvador Sánchez Colin, en Ixtapan  de  la  Sal  Estado  de  México.    En  1958  el  estado  de  Michoacán  tenia registradas 923 ha de aguacate principalmente de tipos criollos. Más tarde, surgió  la necesidad de tener variedades de mejor calidad, rendidores y con características comerciales; las primeras variedades introducidas fueron: Fuerte, Bacon y Zutano, caracterizadas por planta de mediana calidad al carecerse de conocimientos sobre propagación de plantas de aguacate.




Hasta 1963 se establecieron los primeros viveros comerciales con la variedad Hass con un potencial de producción  de entre 18 y 20 mil plantas con vareta certificada originaria  de Santa Paula California USA y a partir de 1964 se inicia el establecimiento de los primeros huertos comerciales con esta variedad con una notable expansión y sustituyendo en el mercado nacional a las variedades Fuerte y Criollas, (Zamora- Hernández, 1997).
De los criollos se tenían en esta época alrededor de 47 tipos todos ellos con nombres regionales. (Brom y Carvalho, 1966), los cuales junto con la variedad Hass, sumaron una superficie cultivada de 17,104 ha y produjeron 201738 ton en el  año de 1969 (Fig. 7).

Para 1970 con la creación de la Comisión Nacional de Fruticultura (CONAFRUT) se da un   impulso   a   la   fruticultura   a   nivel   nacional   y   al   aguacate   en   particular, estableciéndose un programa al respecto, que impulsó el establecimiento de huertos en toda la República con diferentes variedades: Hass, Fuerte, Rincon, Bacon, Boot 7, Boot 8, Lula, Choquette, Hall, Edranol, Grana, Zutano, Wurtz, Waldin, Criollo y otras variedades regionales como San Miguel. (Cuadro 1). También a partir de este año en México se evaluó la posibilidad de utilizar el canelillo Persea cinerascens como portainjerto de aguacate, sin embargo esta especie resultó no ser compatible con las variedades comerciales (García, 1970)

De esta manera la superficie cultivada en 1975 fue de 49,772 ha y la producción de 365,957 ton. y como consecuencia, el consumo percápita aumentó.
Las variedades criollas, las cuales son vendidas en los mercados locales, algunas de magnifica  calidad  y  otras  de  consistencia  fibrosa,  fueron  motivo  de  colección conducida  por  investigadores  del  Instituto  Nacional  de  Investigaciones  Agrícolas (INIA). En esta década la superficie y la producción creció y los productores  tuvieron la  necesidad  de    nuevos  mercados  instando  al  gobierno  mexicano  a  revisar  la situación  de  la  cuarentena  que  desde  1914    sufrió  el  aguacate  mexicano  en  el mercado estadounidense.



Cuadro 1. Principales variedades y selecciones de aguacate cultivado en México en la década de los 70’s


Estado
Principales variedades
% total de árboles
Colima
Boot 7, Boot 8, Choquette
75

Hass, Bacon
25
Guanajuato
Criollo Raza Mexicana
100
Jalisco
Boot7, Boot 8, Edranol, Grana
15

Fuerte
45

Hass
40
Estado de México
Fuerte y Hass
60
Criollo  (raza mexicana)                                           40
Michoacán
Hass
85

Fuerte
8

Bacon, Wurtz, Rincon y Criollo
7
Morelos
Criollo
95

Fuerte
5
Nayarit
Boot 7, Boot 8,
85

Choquette
8

Hass
5

Criollo
2
Puebla
Criollo    (Azteca,     Príncipe     Negro,
65

Atlixco)
Fuerte

32

Hass, Bacon, Rincon
3
Veracruz
Criollo
75

Fuerte
15

Lula, Rinn Hall
10
Fuente : FIRA, Banco de México, 1975.


En la cada de los 80’s la superficie se incrementa a 99,530 ha y la  producción a 766,404 ton (Rodríguez y Becerril, 1993). Los productores mexicanos de aguacate inician la venta del fruto a algunos países Europeos. También es creado el Centro de Investigaciones  Científicas  y  Tecnológicas  del  Aguacate  en  el  Estado  de  México (CICTAMEX), para continuar con las actividades de mejoramiento genético de la especie,  obteniéndose  el  registro  del  cultivar  Colin  V-33  caracterizada  por  su enanismo. Por su parte, otras instituciones como INIA y CONAFRUT continúan con el rescate de selecciones sobresalientes en Michoacán (Cuadros 2 y 3) y la conservación en bancos de germoplasma de algunas variedades locales consideradas por su sabor, tamaño y rendimiento de fruto.



Cuadro 2. Selecciones y variedades sobresalientes de aguacate de instituciones de investigación y de productores.

INIA
CICTAMEX
Michoacán
CELAYA 25
COLIN V-33
EPIGMENIO
CELAYA 79
RINCOATL
BAZALDUA
COMONFORT 53
148 PLS
ZARCOLI
COMONFORT 64
137 PLS
MAMEY
VERACRUZ 18
131 PLS
PAREO
MIT 13
175 PLS
AZUL
LP – 3
COLIN V-101
TUCUATA
GLS – 2
COLINMEX
REY TACAMBA
VERACRUZ 33
39PME
ROCILLO
CUERNO MORADO
44 PLC
GIGANTE
VERACRUZ 5
55 PV2
EXTRA

54 PLS
MANGO

18 PLS
LOPEZ

CICTAMEX – POLO

Fuente: Gallegos, 1983; Sánchez-Colín, 1989





Cuadro 3: Seleccione y variedades sobresalientes de aguacate con características de porte bajo (enanos).


INIA                                                              CICTAMEX VERACRUZ 33                                                                                COLIN V-33
CUERNO MORADO                                                 RINCOATL
VERACRUZ 5                                                        148 PLS 96 PJ
119 Ppa 323 PLC 390 PLC
Fuente: Gallegos, 1983; Sánchez-Colín, 1989

Cuadro  4.  Selecciones  y  variedades  sobresalientes  de  aguacate  adaptadas  a condiciones de suelo salino y alcalino (portainjertos).


INIA                                                Colegio de Postgraduados

COMONFORT 29
236
148

139
162

249
29

60
126

75
225

97
65


206
Fuente: Gallegos, 1983; Salazar et al., 1984



Durante la época de los 90’s el estado de Michoacán ocupa el primer lugar Nacional con una superficie cultivada cercana a las 90,000 ha aproximadamente. Otros estados productores como Puebla, Chiapas, Estado de México, Veracruz, Jalisco, Nayarit, Morelos, Guanajuato, Guerrero y Sinaloa también son considerados productores importantes.  Mientras  tanto  el  CICTAMEX  se  convierte  en  Fundacion  Salvador Sanchez Colin CICTAMEX, S. C. y continua su trabajo en mejoramiento genético (Cuadro 4 y 5). Por su parte, la Universidad de Guanajuato obtuvo ocho selecciones de la raza mexicana con buena calidad de fruto    (Cuadro 5).
Los promedios de producción por hectárea (Cuadro 6) van de 5 a 10.5 ton/ha con una media anual nacional de 7.6, correspondiendo al Estado de Sinaloa, Jalisco y Michoacán los valores mas altos de 9.9-10.7, mientras que Guanajuato y Puebla con 6.0 y Chiapas y Morelos con 5.0 ton/ha.




Cuadro 5: Resultados del mejoramiento genético del aguacate en CICTAMEX y en la Universidad de Guanajuato.


CALIDAD DE FRUTA
SALINIDAD
ARBOLES ENANOS
1. CICTAMEX
2. GUANAJUATO
230 PTB
FUNDACION II
ENCINOS
TIA INES
ANGEL 2
234 PTB

ARIETE
MS 1
ANGEL 4
263 PTB


MS 2
LORENZO 13
24 PTB


MS 3
LORENZO 14
135 PTB

Fuente: Barrera et al. 1994; López López et al. 1995, Sánchez-Colín y Campos 1997

Cuadro 6: Principales estados productores de aguacate en México.

Lugar
Estado
Superficie
Producción
Producción


Ha
Ton
Prom. Ton/ha
1
MICHOACAN
90,000
891,873
9.9
2
PUEBLA
4,545
27,270
6.0
3
CHIAPAS
4,123
20,615
5.0
4

5
ESTADO DE MEXICO
VERACRUZ
3,876

3,774
29,845

30,569
7.7

8.1
6
JALISCO
3,190
31,900
10.0
7
NAYARIT
2,674
22,729
8.5
8
MORELOS
2,610
13,050
5.0
9
GUANAJUATO
2,243
13,458
6.0
10
GUERRERO
1,771
12,042
6.8
11
SINALOA
1,643
17,580
10.7
12
OTROS
4,374
37,616
8.6

TOTAL :
124,823
1,148,547

Fuente: Martínez, 1997.



A nivel interno los mercados más importantes de aguacate ocurren en los Estados de Puebla, Sinaloa, Coahuila, Nuevo León, Chiapas, México, Distrito Federal, Jalisco, Quintana Roo y Guerrero, con un consumo percápita cerca de 10 Kg.
Mientras el cultivo del aguacate crece por todo México la producción se concentra en el estado de Michoacán alcanzando 891,873 ton, 77 % del total nacional en el año 1997, en una superficie de 90,000 ha, con rendimiento promedio de 9.9 ton por hectárea (Martínez 1997).
La apertura del mercado de Estados Unidos a la fruta de aguacate mexicano podría tener impactos económicos a corto y largo plazo en los productores norteamericanos. Con el incremento de la cantidad de aguacate en los mercados norteamericanos, el precio de estos podría reducirse, beneficiándose en todo ello los consumidores, quienes podrían disfrutar de la mejor calidad del fruto del aguacatero a menor precio en los meses de invierno.

 
CONCLUSIONES

La mayoría de los cultivares comerciales han sido importados por México.
Desde la década de los 70’s, después del fuerte incremento en la superficie del cv Hass, éste se mantiene como principal  cultivar en México.
Las variedades locales comienzan a tener importancia después de la década de los 80’s.

LITERATURA  CITADA

Aguilar, J.R., Prieto, C. O. Y E. Pavón. 1994. Exploración, colecta y caracterización de los recursos genéticos de aguacate en el centro del Estado de Veracruz y oriente de Puebla. Tesis Ing. Agr, Universidad Veracruzana.
Archivo General de la Nación. 1914
Arpaia, 1997. Avocado Germplasm Preservation. California Avocado Society, Avocado Research project plan and gran requiriment. University of California Riverside.
Barrera-G. J. L., Ramírez M.R., Martínez J.O.A. 1994. Genotipos criollos de aguacate Persea Americana Mill. Selección durante 6 años en varios municipios de Guanajuato. In: Resúmenes 11 congreso Latinoamericano de Genética y XV congreso de Fitogenética p 197.
Barrientos-Priego, A.F., M.W. Borys, E. Escamilla-prado, A. Ben Ya’acov, E. De la Cruz Torres, and L. López López. 1992. A study of the avocado genetics resources: Findigs of the mexican Gulf Región. In: C. J. Lovatt (de) Proc 2nd World Avocado Congress Orange CA 2: 551 – 558.
Ben Ya’acov, A. L. López López, E. De la Cruz Torres, and A. Barrientos O. 1992.  A study of the avocado genetics resources: the findigs from central part of México. In: C. J. Lovatt (ed) Proc 2nd World Avocado Congress Orange CA 2: 543 – 544.
Bergh. B.O 1975
Bergh, B. 1992. The origin, nature and genetic improvement of the avocado. California Avocado society yearbook 76: 61-75.
Brom, R. E. y Carvalho, C. F. 1966. El aguacate. Ed. Juan Lozoya Dávila. 122p.
Cook, R. 1997. Introducción a los principios de comercialización. Curso Internacional comercialización del Aguacate en Estados Unidos. Paz Mendoza y Asociados
S. C. Uruapan Michoacán, México.
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